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martes, 13 de abril de 2010

Exoplanetas que orbitan en dirección contraria a su estrella


El hallazgo de otros nueve planetas fuera del Sistema Solar (exoplanetas) ha traído consigo un sorprendente descubrimiento. Hasta ahora, los astrónomos pensaban que todos los exoplanetas orbitaban en la misma dirección que rotaba su estrella, como ocurre en el Sistema Solar.

Sin embargo, ahora han observado que en muchos casos no es así. Mientras algunas estrellas giran en una dirección, sus planetas orbitan hacia el lado contrario. En concreto, de los 27 exoplanetas que observaron, seis eran retrógrados (orbitaban en dirección opuesta a la rotación de su estrella).

El descubrimiento, que ha sido anunciado este martes durante el encuentro nacional de Astronomía que esta semana celebra la 'Royal Astronomical Society' en Glasgow, podría poner en entredicho las actuales teorías sobre la formación de planetas. Asimismo, sugiere que es improbable que los sistemas con exoplanetas del tipo 'Júpiter caliente' (gigantes gaseosos que orbitan muy cerca de sus estrellas principales) contengan planetas parecidos a la Tierra.

Colisiones cósmicas muy frecuentes
"Es un resultado de primera línea que nos demuestra que la formación de sistemas planetarios es un fenómeno mucho menos 'tranquilo' de lo que se pensaba hasta la fecha", afirma Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional. "Estas observaciones demuestran que los planetas con órbitas retrógradas (o simplemente 'planetas retrógrados') pueden ser muy frecuentes en el Universo. Y el único mecanismo que puede explicar tal cantidad de planetas retrógrados es la existencia de colisiones cósmicas muy frecuentes".

Los astrónomos creen que los planetas se crean al azar a partir de una estrella joven que deja discos de gas y polvo durante su formación. Estos discos giran en la misma dirección que la estrella y hasta ahora se pensaba que los planetas que se forman a partir de este disco orbitaban más o menos de la misma manera

Tras detectar los nueve nuevos exoplanetas con el programa británico WASP (Wide Angle Search for Planets) los astrónomos confirmaron el hallazgo con el espectrógrafo HARPS del telescopio de 3,6 metros que la ESO tiene en el observatorio de La Silla de Chile, y con otros telescopios, como el Euler, y contrastaron los datos con los de anteriores observaciones.

Las conclusiones les sorprendieron: descubrieron que más de la mitad de los 'Júpiter caliente' estudiados tenían órbitas que no estaban alineadas con el eje de rotación de su estrella central. Incluso observaron que seis de los exoplanetas del estudio (de los que dos acababan de ser descubiertos) tenían órbitas retrógradas.

Migraciones de planetas
Según la ESO, desde que se descubrieron los primeros planetas del tipo 'Júpiter caliente' hace 15 años, su origen ha sido una incógnita para los astrónomos. Su masa es similar o incluso mayor a la de Júpiter pero orbitan muy cerca de sus estrellas.

Rafael Bachiller considera que la nueva hipótesis de las colisiones cósmicas frecuentes permitiría comprender las migraciones de planetas, cuyo origen sigue siendo un misterio: "En particular, nos permitiría explicar el alto número de planetas observados de tipo 'Júpiter caliente'. Estos planetas se encuentran hoy muy cercanos de sus estrellas, aunque su núcleo rocoso parece indicar que se formaron en regiones externas de su sistema planetario. Las colisiones con otros cuerpos podrían ser responsables de la migración desde el exterior al interior."

El hallazgo de 9 exoplanetas hecho público esta semana se suma a los de los últimos meses. La avanzada tecnología de la última generación de telescopios está permitiendo detectar nuevos exoplanetas con inusitada frecuencia. Hasta ahora han sido localizados unos 400 planetas fuera del Sistema Solar. De ellos, alrededor de cien fueron descubiertos el año pasado.

lunes, 22 de marzo de 2010

Una fábrica de soles encontrada por casualidad


Por primera vez, los astrónomos han podido hacer mediciones directas del tamaño y el brillo de una región de nacimiento de estrellas en una galaxia remota, gracias a un descubrimiento casual del telescopio APEX. La galaxia está tan lejos y su luz ha tardado tanto en llegar a la Tierra que lo que se alcanza a ver es su imagen hace 10.000 millones de años, tan sólo 3.000 años después del Big Bang.

Una lente gravitacional ha logrado arrojar una imagen más cercana de la frenética actividad creadora de estrellas en las galaxias del llamado universo temprano. Esta 'factoría de estrellas' es similar en tamaño a las de la Vía Láctea, pero 100 veces más luminosa, lo que sugiere que la formación de estrellas en la vida temprana de estas galaxias es mucho más rápida que en las posteriores. Las 'guarderías estelares' en los confines del universo funcionaban cien veces más rápido que en las galaxias más recientes, como la Vía Láctea, según ha publicado la revista 'Nature'. Los científicos estiman que la galaxia observada produce unos 250 soles al año.

Los investigadores hallaron cuatro zonas de formación de estrellas dentro de la galaxia, que han llamado SMM J2135-0102. Cada región es más de 100 veces más brillante que las zonas de nacimiento estelar en la Vía Láctea, como la Nebulosa de Orión.

Los astrónomos estaban observando un conjunto de galaxias masivas, cuando hallaron ésta, nueva y extremadamente brillante, más alejada que aquellas que estaban observando. Es la más brillante de las galaxias remotas conocidas hasta ahora. Su brillo se debe al calentamiento del polvo cósmico por la luz de las estrellas.

martes, 9 de febrero de 2010

Un océano bajo 'Encélado'


La sonda Cassini ha recopilado nuevos datos que parecen confirmar la teoría sostenida por algunos científicos que aseguran que bajo la superficie helada de una de las lunas de Saturno, 'Encélado', se oculta un gran cuerpo de agua líquida. En concreto, se han detectado moléculas de agua con carga negativa en la atmósfera del satélite, un hallazgo que respalda esta hipótesis.

Según recoge la BBC, estas últimas observaciones fueron realizadas a partir del espectrómetro de plasma de la sonda (CAPS), un instrumento que se utiliza para obtener datos sobre el medio ambiente magnético de Saturno, que mide su densidad, la velocidad de flujo y la temperatura de los iones y electrones que capta el mecanismo.

Además, la Cassini ha detectado sodio en las plumas (la firma de las sales disueltas que aparece en cualquier masa de agua líquida) que habían estado en contacto con la roca de profundidad. "Las moléculas de agua que aparecen en los electrones apoyan nuestras creencias", explica el investigador del Laboratorio de Ciencias Espaciales del Mullard University College de Londres, Andrew Coates.

lunes, 25 de enero de 2010

La 'basura espacial' alrededor de la Tierra aumentó un 20% en 2009


La basura espacial ha aumentado casi un 20% en 2009, con respecto a los niveles del año anterior, y ya orbitan alrededor de la Tierra cerca de 15.000 objetos, desde cohetes y lanzadores hasta restos de estos aparatos, según se desprende del último informe trimestral de la Oficina del Programa de la NASA de Restos Orbitales (NASA Orbital Debris Program Office), al que ha tenido acceso Europa Press. Estos residuos representan una amenaza directa para las misiones espaciales.

De los 15.090 cuerpos espaciales, la 'Commonwealth of Independent States' (CIS) -Reino Unido y sus colonias-, es la que mayor cantidad de basura desecha al espacio, con un total de 5.653 objetos; seguida de Estados Unidos con 4.812, y de China con 3.144.

Mientras, la Agencia Espacial Europea (ESA) es la entidad con menos basura espacial, con tan sólo con 85 cuerpos, de los que concretamente 41 proceden de explosiones y 44 son cohetes, cuerpos y demás escombros.

Después, hay países que independientemente de la agencia espacial a la que pertenezcan, también envían y 'tiran a la órbita terrestre' aparatos espaciales. Así, sería el caso de los 469 de Francia, los 187 que tiene Japón, o los 171 de la India.

Control trimestral
Trimestralmente, la NASA mide el volumen de objetos que orbitan alrededor de la Tierra. De esta forma, durante el primer semestre de 2009, desde el 1 de enero hasta el 31 de marzo, rondaban alrededor de la Tierra 13.897 objetos. Posteriormente, hasta el 30 de junio esta cifra aumentó a los 14.863 y finalmente, de julio a septiembre hasta los 14.967, alcanzando así los 15.090 a finales de diciembre.

El año pasado por estas fechas, la NASA detectó por primera vez un estancamiento en el aumento de basura espacial, con respecto a los niveles del año anterior, con un total de 12.581 objetos artificiales insertados en la órbita terrestre.

Por 'basura espacial' se entiende la cantidad de satélites activos o inactivos que han sido lanzados o bajados de sus órbitas para ser hundidos en el mar, cohetes espaciales antiguos y en funcionamiento, y demás objetos, procedentes de la fragmentación de residuos generados por ejemplo en explosiones.

Pueden impactar sobre la Tierra
Para su detección por radares, estos deben ser mayores de cinco centímetros. El programa de la NASA encargado de controlarlos es el 'U.S Space Surveillance Network'. La iniciativa la desarrolla el Gobierno de Estados Unidos y tiene como principal objetivo detectar, controlar, catalogar e identificar estos objetos hechos por el hombre y que orbitan alrededor de la Tierra.

Asimismo, se encarga de predecir cuándo y dónde caerá un objeto de nuevo en la Tierra, cuál es su posición en el espacio, detectar nuevos cuerpos residuales en el espacio y a qué país pertenecen, además de informar a la NASA si estos objetos interfieren con la estación Shuttle.

La pasada semana, por ejemplo, el gobierno estadounidense hizo público su incapacidad para determinar el alcance real de amenaza que representan los objetos con riesgo de aproximación e impacto sobre la Tierra.

El informe, procedente del comité oficial creado para la ocasión, reconoce que si bien existen diversas fórmulas para hacer frente a un evento de este tipo, ninguno podría ser puesto en práctica con la rapidez suficiente en el caso de un impacto inmediato.

jueves, 14 de enero de 2010

Hallan un nuevo planeta extrasolar por casualidad


Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han descubierto el planeta extrasolar más joven localizado hasta ahora en torno a una estrella. El hallazgo, que se ha publicado en la revista 'Astronomy and Astrophysis', se produjo por casualidad, pero cubre un vacío científico en las edades estelares.

María Magdalena Hernán Obispo, que realiza su tesis sobre la actividad magnética de las estrellas jóvenes y ha dirigido este trabajo, se topó con el astro cuando analizaba la velocidad radial de la estrella BD+20 1790, en la constelación de Géminis, con los datos que había tomado en los observatorios de Calar Alto (Almería), el Telescopio Nazionale Galileo (La Palma) y el Liverpool Telescope.

Esta técnica, de análisis de la velocidad radial, es la que ha servido para descubrir el 90% de los más de 430 exoplanetas que se conocen. "En este caso, observé que esa velocidad no variaba en el periodo que correspondía a una estrella de este tipo, así que tenía que ser un planeta. No lo buscaba, pero lo encontré", reconoce la investigadora.

Con la colaboración de otros astrofísicos de la Complutense y otras instituciones, ha averiguado que el planeta, bautizado BD+20 1790 b, tiene únicamente 35 millones de años y se trata de un 'Júpiter caliente', es decir, un gigante gaseoso (con seis veces la masa de nuestro Júpiter) que está situado muy cerca de su estrella.

Hernán Obispo explica que su especial interés radica en que es un planeta muy joven, por lo que puede ayudar a entender cómo se produce su formación a partir de los discos de materia que rodean las estrellas y que se disipan a los 10 millones de años. El BD+20 1790 b, que aún está en su etapa infantil, será de gran utilidad para comprender mejor cómo, cuándo y dónde se forman estos astros.

De hecho, el anterior exoplaneta más joven, de la estrella HD70573, se estima que tiene 100 millones de años, tres veces más que el ahora localizado. "Podemos decir que se trata del 'eslabón perdido' entre una estrella en la que se están formando los planetas y un sistema como el Sol, con muchos miles de millones de años", añade la astrónoma.

Tras este gran hallazgo, Hernán Obispo, de 36 años, ya prepara otros dos artículos científicos sobre el mismo astro, en concreto sobre cómo la presencia del exoplaneta está ampliando la actividad magnética de la estrella a la que orbita.

En el trabajo que ahora ha presentado ha contado con la colaboración de los profesores de la Complutense Elisa de Castro y Manuel Cornide; de Guillem Anglada, del Carnegie Institution de Washington; de Maricruz Gálvez y John Barnes, de la Universidad de Hertfordshire; y de Stephen Kane, del Instituto de Exoplanetas de la NASA.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

El 'esqueleto cósmico'


Una gigantesca concentración de galaxias, situada a una distancia de siete mil millones de años luz de la Tierra ha sido descubierta por un equipo de astrónomos del Observatorio Europeo Austral (ESO). El hallazgo ha sido posible gracias a la combinación de dos de los más poderosos telescopios mundiales, el VLT, situado en el desierto de Atacama, en Chile y el Telescopio Subaru en el observatorio Mauna Kea en Japón.

"La materia no está distribuida de forma uniforme en el Universo. En nuestro 'vecindario cósmico', las estrellas forman galaxias y las galaxias forman agrupaciones" explica Masayuki Tanaka, responsable del estudio. "La teoría más aceptada es que la materia también puede acumularse en las llamadas 'redes cósmicas', en las que las galaxias, encajadas unas con otras a través de filamentos crean gigantescas estructuras".

Estos filamentos, que tienen millones de años luz de longitud, constituyen el esqueleto del Universo; las galaxias se agrupan en torno a ellos al tiempo que inmensas agrupaciones cósmicas se forman en sus intersecciones, a la espera de más materia para digerir.

Los científicos intentan ahora determinar cómo nacen estas agrupaciones. Aunque grandes estructuras de este tipo habían sido observadas a poca distancia de la Tierra, no existían pruebas sólidas de su existencia en regiones distantes.

El hallazgo permitirá a los investigadores profundizar en el conocimiento de la red de galaxias en el universo. Para desentrañar esta 'red cósmica' el grupo de astrónomos ha medido la distancia que separa a la Tierra de 150 galaxias, lo que ha permitido obtener una reconstrucción tridimensional de la estructura.

Los rinconces nunca vistos de la superficie de Mercurio


La sonda Messenger de la NASA ha completado su tercera y última aproximación a Mercurio y ha proporcionado a los investigadores una visión casi completa del planeta, así como nuevos datos científicos. La sonda pasó a sólo 228 kilómetros de Mercurio el 29 de septiembre y, pese a un apagón del instrumental provocado por un eclipse solar, pudo fotografiar un 6% del suelo del planeta nunca visto con anterioridad. A lo largo de su vida útil la Messenger ha observado el 98% de la superficie de Mercurio.

Observaciones llevadas a cabo desde la Tierra habían revelado pequeñas cantidades de hierro y minerales silicosos, pero en está ocasión la sonda también ha detectado concentraciones de calcio y titanio. La densidad del planeta, además, hace que los científicos asuman que el interior del planeta contiene mayores cantidades hierro.

La tercera aproximación de la sonda reveló nuevas características del planeta, incluyendo una región rodeada por una depresión irregular que tendría origen volcánico. Otras imágenes muestran una cuenca de unos 300 kilómetros limitada por un doble anillo, similar a la cuenca Raditladi, observada en el primer acercamiento de Messenger al planeta en el 2008.

Una de las similitudes con Raditladi es su edad, calculada en mil millones de años."Esa edad es bastante baja para impactos de ese tipo porque la mayoría son varias veces más viejas. Por otra parte, la parte interna es más joven que la cuenca misma. Es posible que hayamos encontrado el material volcánico más joven de Mercurio", dijo Denei.

Los nuevos datos sobre su composición abren interrogantes sobre el origen de este planeta. Algunos expertos afirman que Mercurio se formó principalmente con restos de un cuerpo que colisionó con la Tierra.

Tras su última aproximación al planeta, la sonda ha completado casi tres cuartos de su viaje de más de 7.800 millones de kilómetros para entrar en la órbita de Mercurio. La Messenger completó el pasado 29 de noviembre un cambio de trayectoria con el objetivo de entrar en la órbita del planeta a partir del 2011.

lunes, 19 de octubre de 2009

Descubren una treintena de planetas fuera de los límites del Sistema Solar


El Observatorio Europeo Austral (ESO) ha anunciado el descubrimiento de 32 nuevos planetas fuera de Sistema Solar. El responsable del hallazgo es el espectógrafo HARPS (siglas en inglés del Buscador de Planetas de Velocidad Radial de Alta precisión), que se confirma como el mayor cazador de Galaxias del mundo.

El descubrimiento significa un incremento de un 30% en el número de exoplanetas de masa pequeña conocidos. El tamaño de los planetas hallados varía de cinco veces el tamaño de la Tierra hasta cinco veces el de Júpiter.

En los últimos cinco años, el HARPS, que se halla en el observatorio de La Silla, en Chile, ha descubierto 75 de los 400 planetas extrasolares que se conocen. Se trata de un espectógrafo de 3,6 metros de diámetro, cuyo investigador principal, Michel Mayor, anunciaba hoy en Madrid los nuevos hallazgos, en un Simposio Internacional de Astronomía organizado por la Fundación Ramón Areces.

"Hemos trabajado en HARPS 100 noches al año y llevamos encontrados allí más de 80 exoplanetas, de los que 25 no tienen masas mayores a 20 veces la de la Tierra y algunos tienen dos veces la masa terrestre", ha explicado el famoso astrónomo, que en 1995 localizó el primer planeta conocido fuera del Sistema Solar.

Mayor destacaba que en 15 años se han superado los 400 exoplanetas, que han demostrado "la gran diversidad planetaria" que hay en el Cosmos, aunque su objetivo último es encontrar uno que sea lo más similar posible al nuestro. "Otra finalidad es entender la formación de los sistemas solares y del propio", ha señalado el científico, si bien reconocía que lo más interesante es estudiar las llamadas 'zonas de habilitabilidad'. "En pocos años tendremos un catálogo de planetas en el área habitable", aventuraba.

"HARPS es un instrumento único, extremadamente preciso, ideal para descubrir otros mundos", afirmó Stéphane Udry, investigadora del Observatorio de Ginebra y miembro del equipo responsable del descubrimiento. "Hemos completado la fase inicial de cinco años de nuestro programa, que ha resultado un éxito más allá de nuestras mayores expectativas".

"A la naturaleza no le gusta el vacío, así que si hay espacio para colocar un planeta, acabará poniendo uno allí", dijo Udry. "Más del 40% de las estrellas como el Sol tienen planetas de masa baja", explicó el científico a través de una teleconferencia celebrada en Oporto (Portugal), donde se presentó el hallazgo en un congreso de astronomía.

El nuevo grupo de exoplanetas anunciados este lunes reafirma la precisión del HARPS en la búsqueda de planetas pequeños fuera del Sistema Solar, conocidos como SuperTierras, que tienen una masa cinco veces mayor que nuestro planeta. HARPS ha descubierto 24 de los 28 planetas de este tipo que se conocen. La mayor parte de sistemas multiplanetarios en los que residen estos astros de baja masa contienen un mínimo de cinco planetas.

martes, 13 de octubre de 2009

Colisión de Galaxias


El telescopio espacial Hubble ha obtenido la espectacular imagen de una colisión a gran velocidad entre dos galaxias espirales, similares a la Vía Láctea. El resultado de este choque es una nueva galaxia bautizada por los científicos como NGC 26223 o Arp 243, que se encuentra a 250 millones de años luz de la Tierra.

Los estudios revelan que grandes cantidades de gas se desprenden de cada una de las galaxias implicadas y son arrastradas hacia el centro de la otra. Como resultado, ambas formaciones se funden en una nueva galaxia gigante. En el momento en que se capturó la imagen, NGC 2623 está en el final del proceso y se puede observar como los núcleos de las galaxias originales se mezclan.

En una colisión de esta magnitud, el intercambio de masas y gases origina, además, un proceso de formación estelar. En la imagen se pueden apreciar en los extremos dos incipientes estrellas.

Algunas fusiones, como la fotografiada, pueden resultar en núcleos activos. En estos casos un agujero negro situado en el centro de las dos galaxias precipita la fusión. La materia es atraída hacia el agujero negro, formándose un disco como resultado de la acumulación de materia. El frenético movimiento, libera energía que calienta dicho disco, con lo que se crea una franja de onas electromagnéticas.

NGC 2623 aparece tan brillante en el infrarrojo que ha sido clasificada en el grupo de galaxia infrarroja luminosa (LIRG) y está siendo estudiada por los grandes observatorios mundiales.

miércoles, 7 de octubre de 2009

La NASA descubre un anillo gigante en Saturno


El telescopio Spitzer de la NASA ha descubierto un anillo gigante, compuesto de partículas de polvo y hielo alrededor de Saturno. En su parte más cercana se encuentra a 6 millones de kilómetros del planeta y se extiende hasta una distancia de unos 12 millones. Febe, una de las lunas más lejanas de Saturno, orbita dentro de este anillo y, según la NASA podría ser la fuente del material que lo compone, como consecuencia del impacto de cometas sobre su superficie.

El nuevo halo de Saturno es ancho y su altura es 20 veces mayor que el diámetro del planeta. Según los investigadores, podría dar cabida a mil millones de tierras. El Spitzer consiguió detectar el brillo del polvo frío gracias a su telescopio infrarrojo. Lanzado en 2003, este observatorio espacial se halla en la actualidad a 107 millones de kilómetros de la Tierra orbitando alrededor del sol.

Hasta ahora, el mayor anillo de este planeta -y también del Sistema Solar- era el denominado 'E' (los anillos de Saturno están clasificados alfabéticamente según el orden en que fueron descubiertos), que rodea al planeta a una distancia de 240.000 kilómetros.

El hallazgo de este nuevo anillo también es importantes porque puede ayudar a explicar Cassini Regio, la misteriosa región oscura que cubre parte de Jápeto, otra de las lunas de Saturno, y cuyo material es desconocido. "Los científicos sospechaban que había una conexión entre Febe y el oscuro material de Jápeto", afirma Douglas Hamilton de la Universidad de Maryland, "este hallazgo prueba esta relación".

El nuevo anillo circula en la misma dirección que Febe, mientras que Jápeto, como la mayoría de lunas y anillos de Saturno, lo hace en dirección contraria. De acuerdo con científicos de la Agencia Espacial norteamericana, parte del materia procedente de diferentes anillos rebota contra la superficie de Jápeto, golpeando la superficie del planeta "como mosquitos en un parabrisas".

A pesar de su gran tamaño, el anillo 'supergigante' es prácticamente indetectable con telescopios de luz visible, y por eso ha tardado tanto tiempo en descubrirse. El motivo es que las partículas que lo componen se encuentran muy separadas, con grandes distancias entre ellas.

"Las partículas se encuentran tan separadas que si te encontraras dentro del anillo, ni siquiera te darías cuenta de su existencia", asegura Anne Verbiscer, una astrónoma de la Universidad de Virginia que ha participado en la investigación.